Anoche soñé que aún eras mi amigo. Que incluso eras mi vecino. Era una realidad alternativa donde llevaba mucho tiempo sola y era agradable. Mi trabajo era el mismo y yo necesitaba solucionar un problema y no sabía cómo pedirte que subas a mi departamento y me ayudes con un estúpido efecto para un vídeo. Estaba haciendo frío y estaba tomando café, yo nunca tomo café. Y, como es costumbre el sinsentido en los sueños, ya estabas sentado en mi computadora diciendo una broma estúpida, me contaste que fuiste a tomar fotos, que después tenías que ir donde tu novia y yo te dije que le mandaba saludos. Los invité el fin de semana. Se sintió raramente familiar. Te sentí raramente cercano. Al despertar me pregunte si quizás hubiese sido buena idea mantener el vínculo. Quizás porque ya no duele nada tú persona. O quizás de verdad somos amigos en una realidad alterna. Si es así me parece genial.